Chapter 28 of 31

Proverbios28

HUYE el impío sin que nadie lo persiga: mas el justo está confiado como un leoncillo.

Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos: mas por el hombre entendido y sabio permanecerá sin mutación.

El hombre pobre y robador de los pobres, es lluvia de avenida y sin pan.

Los que dejan la ley, alaban á los impíos: mas los que la guardan, contenderán con ellos.

Los hombres malos no entienden el juicio: mas los que buscan á Jehová, entienden todas las cosas.

Mejor es el pobre que camina en su integridad, que el de perversos caminos, y rico.

El que guarda la ley es hijo prudente: mas el que es compañero de glotones, avergüenza á su padre.

El que aumenta sus riquezas con usura y crecido interés, para que se dé á los pobres lo allega.

El que aparta su oído para no oir la ley, su oración también es abominable.

El que hace errar á los rectos por el mal camino, él caerá en su misma sima: mas los perfectos heredarán el bien.

El hombre rico es sabio en su opinión: mas el pobre entendido lo examinará.

Cuando los justos se alegran, grande es la gloria; mas cuando los impíos son levantados, es buscado el hombre.

El que encubre sus pecados, no prosperará: mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia.

Bienaventurado el hombre que siempre está temeroso: mas el que endurece su corazón, caerá en mal.

León rugiente y oso hambriento, es el príncipe impío sobre el pueblo pobre.

El príncipe falto de entendimiento multiplicará los agravios: mas el que aborrece la avaricia, prolongará sus días.

El hombre que hace violencia con sangre de persona, huirá hasta el sepulcro, y nadie le detendrá.

El que en integridad camina, será salvo; mas el de perversos caminos caerá en alguno.

El que labra su tierra, se hartará de pan: mas el que sigue los ociosos, se hartará de pobreza.

El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones: mas el que se apresura á enriquecer, no será sin culpa.

Tener acepción de personas, no es bueno: hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre.

Apresúrase á ser rico el hombre de mal ojo; y no conoce que le ha de venir pobreza.

El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia que el que lisonjea con la lengua.

El que roba á su padre ó á su madre, y dice que no es maldad, compañero es del hombre destruidor.

El altivo de ánimo suscita contiendas: mas el que en Jehová confía, medrará.

El que confía en su corazón es necio; mas el que camina en sabiduría, será salvo.

El que da al pobre, no tendrá pobreza: mas el que aparta sus ojos, tendrá muchas maldiciones.

Cuando los impíos son levantados, esconderáse el hombre: mas cuando perecen, los justos se multiplican.

Proverbios 28 · KJV Audio
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