El que escarnece al pobre, afrenta á su Hacedor: y el que se alegra en la calamidad, no quedará sin castigo.
Mejor es se encuentre un hombre con una osa á la cual han robado sus cachorros, que con un fatuo en su necedad.
El que comienza la pendencia es como quien suelta las aguas: deja pues la porfía, antes que se enmarañe.
En el rostro del entendido aparece la sabiduría: mas los ojos del necio vagan hasta el cabo de la tierra.
Proverbios 17 · KJV Audio
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