Su mies comerán los hambrientos, y sacaránla de entre las espinas, y los sedientos beberán su hacienda.
He aquí, bienaventurado es el hombre á quien Dios castiga: por tanto no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
Pues aun con las piedras del campo tendrás tu concierto, y las bestias del campo te serán pacíficas.
Job 5 · KJV Audio
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